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El pene

Pene

El pene (del latín penis, que significa «cola») o falo (del griego φαλλός, transliterado phallós) es el órgano copulador masculino, que interviene, además, en la excreción urinaria.
Pene sin circuncidar en estado de flacidez.

Pene circunciso semierecto (vello púbico depilado).

Contenido



Etimología

El diccionario de la Real Academia Española (D.R.A.E.) indica que la palabra pene procede del latín penis. A su vez, se cree que este término latino deriva del griego πέος (transliterado péos).
El término falo proviene del latín phallus, y éste del griego φαλλός (phalós), según la R.A.E. Aunque en la actualidad falo es utilizado como sinónimo de pene, el vocablo phallus se usaba para describir imágenes de dicho órgano, ya sean pintadas o grabadas.

Sinónimos

En lenguaje familiar o vulgar, tiene varios sinónimos en distintos idiomas. Camilo José Cela dedicó un volumen de su Diccionario secreto a los diversos nombres de este órgano.

El pene humano


Figura 1. Las arterias (arriba) y venas (abajo) penetran en los cuerpos cavernosos y el cuerpo esponjoso, que son cavidades largas que se ubican a lo largo del pene. La erección ocurre cuando los pequeños músculos de las arterias permiten que los cuerpos cavernosos se llenen de sangre, mientras que otros músculos de las venas bloquean el drenaje de la misma.
El pene humano alcanza su estado erecto llenándose de sangre, por lo cual carece de báculo, un hueso que se encuentra en el pene de muchas especies de mamíferos y cuya función es la de hacer posible la erección. En el ser humano, el pene no puede retirarse dentro de la ingle y es más largo que el promedio del reino animal, en proporción a la masa corporal.
En el desarrollo embrionario, el órgano que en el embrión de sexo masculino se convertirá en el pene es el equivalente al órgano que en el sexo femenino se convertirá en el clítoris. Y, en aquellos casos en los que se presenta alguna malformación durante dicho desarrollo, es posible que el bebé nazca en alguno de los llamados estados intersexuales, es decir, en etapas intermedias del desarrollo del pene o del clítoris, y es por ello que algunos individuos presentan, en la edad adulta e independientemente del sexo determinado por la concentración de las hormonas en la sangre, un pene demasiado pequeño o, por el contrario, un clítoris excesivamente grande.

Estructura del pene y eyaculación

Artículo principal: Eyaculación
El pene humano está conformado por tres columnas de tejido eréctil: dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso. Los primeros se encuentran uno al lado del otro en la parte superior del pene, mientras que el último se ubica en la parte inferior.
El glande, una zona muy sensible, constituye el final del cuerpo esponjoso y la parte más ancha del mismo. Tiene forma de cono y está recubierto por un pliegue de piel suelta, el prepucio, que puede ser retirado hacia atrás, para dejar el glande expuesto, o puede incluso eliminarse a través de una sencilla intervención quirúrgica (la circuncisión, muy útil en casos de fimosis o de parafimosis). El área de la parte inferior del pene de donde se sujeta el prepucio se llama frenillo.
La uretra es una vía común para el paso de la orina y del semen, atraviesa el cuerpo esponjoso y termina en un orificio conocido con el nombre de meato urinario, el cual se encuentra en el extremo del glande. El esperma (hasta ese punto aún no se denomina semen) es producido en los testículos y almacenado en el epidídimo. Durante la eyaculación, el esperma es propulsado hacia los vasos deferentes. Los fluidos son agregados por las vesículas seminales. Los vasos deferentes desembocan en los conductos eyaculatorios, los cuales se unen a la uretra dentro de la próstata. Ésta última y las glándulas bulbouretrales (también conocidas con el nombre de glándulas de Cowper) adhieren secreciones y, por último, el semen es expulsado a través del orificio del pene.
La eyaculación de semen ocurre cuando el varón alcanza el orgasmo, el cual puede ser el resultado de un coito, de una masturbación, de una felación o de los sueños húmedos. Estos últimos, también llamados emisiones o poluciones nocturnas, son eyaculaciones que se producen de manera involuntaria durante el sueño. Sin embargo, se puede dar orgasmo sin eyaculación (orgasmo seco, por ejemplo, durante el sexo tántrico, el cual permite multiorgasmos en una sola copulación) y eyaculación sin orgasmo. [cita requerida]

Erección

Artículo principal: Erección
Comparación entre un pene en estado de flacidez y el mismo en estado de erección.
Se conoce como erección al estado en el que el pene se vuelve rígido y aumenta de tamaño, debido a que su tejido interno (cuerpos cavernosos) se llena de sangre. Las erecciones suelen ser consecuencia de la excitación sexual, aunque también se presenta en ocasiones en las que no existe estimulación táctil ni psicológica. El mecanismo primario que hace posible una erección es la dilatación de las arterias que suministran sangre al pene, las cuales permiten de esta manera el paso de más sangre para llenar el tejido esponjoso y eréctil de las tres cámaras internas, causando aumento en el tamaño del pene y rigidez en el mismo.
El tejido eréctil, ya ensanchado, presiona las venas, impidiéndoles llevarse demasiada sangre. Es mayor la cantidad de líquido que entra al pene que la que sale del mismo, hasta que se alcanza un equilibrio, en el que fluye el mismo volumen de sangre a través de las arterias dilatadas que a través de las venas comprimidas. Por ello, el tamaño definitivo en erección del pene no se alcanza sino hasta que se llega a dicho equilibrio.
La erección hace posible el coito, pero no es indispensable para todas las actividades sexuales. El pene, ya erecto, puede apuntar (ángulo eréctil) hacia arriba, hacia abajo, paralelamente al suelo o en muchas otras direcciones (véase al respecto la relación entre dicho ángulo y la estimulación, durante el coito, del punto G). Estas diferencias en el ángulo eréctil dependen de la tensión del ligamento suspensor que hace que el pene erecto esté en dicha posición. El grado de rigidez del pene de cada individuo también es variable.
La falta de erección peneal (antes llamada impotencia y actualmente denominada disfunción eréctil) puede tener múltiples causas, que van desde lo psicosomático, es decir, por influencia de los estados emocionales (que es la causa más frecuente) hasta enfermedades de tipo vascular o sistémicas (es decir, corporales, orgánicas, que implican un problema de salud en toda la economía). Actualmente es muy común que los varones utilicen medicamentos (por ejemplo, el Sildenafil, cuyo nombre comercial es Viagra) para estimular vascularmente el área peneana y lograr, así, una erección satisfactoria. Aunque, al igual que cualquier otro medicamento de la farmacología, son muy comunes los efectos secundarios, sobre todo porque quienes utilizan estos medicamentos suelen hacerlo sin atender las recomendaciones de un especialista, pues se trata de un problema de salud muy delicado que, por formar parte del ámbito que es quizá el más íntimo de la vida de un individuo, no suele exponerse abiertamente en el consultorio.
También son frecuentes otros procedimientos para afrontar el problema de la disfunción eréctil. El uso de una bomba de vacío, por ejemplo, es un procedimiento físico. Pero quizá el procedimiento más inocuo, el que de hecho no provoca efecto secundario alguno y genera los mayores beneficios, es el que consiste en promover un estado de relajación mental del individuo y un cambio en sus procesos cognitivos, conductuales y emocionales: se ha demostrado que un gran porcentaje de los casos con disfunción eréctil se resuelven cuando el paciente modifica los pensamientos, los comportamientos y las emociones que ha venido manifestando durante muchos años acerca de su propia sexualidad, de su relación de pareja y de sus valores acerca de su rol de género en la familia y en la sociedad, entre otros muchos aspectos.

Cambios en la pubertad y la adolescencia

Cuando un chico entra en la pubertad, sus testículos comienzan a crecer y a producir cantidades mayores de testosterona. El crecimiento del pene comienza alrededor de los 13 años y continúa hasta los 18, aproximadamente. Durante este proceso aparace vello púbico alrededor en la zona genital. Comienza la producción masiva de espermatozoides y de semen, por lo que el chico puede tener poluciones nocturnas acompañadas de sueños de tipo sexual. También, la mayoría de ellos comienzan a masturbarse. Los cambios en la pubertad y en la adolescencia son, por supuesto, no únicamente físicos, sino también psicológicos.

Tamaño

El pene humano puede presentar una gran variedad de tamaños. Sin embargo, en la cultura popular se considera que el tamaño del pene está relacionado con el nivel de masculinidad de cada varón (hombría).[cita requerida] Aun así, numerosos estudios han podido demostrar que el tamaño del pene no está directamente relacionado con la masculinidad de un varón, ni tampoco con su capacidad reproductiva.[cita requerida]
Aunque los resultados varían en cada estudio, se cree que el tamaño del pene erecto es, en promedio, de aproximadamente 14,5 cm de longitud y de aproximadamente 12,7 cm de circunferencia.[cita requerida] De acuerdo con una encuesta realizada con un grupo de 1.500 varones cuyo resultado indicaba que el tamaño del pene promedio era de 15 cm de largo por 12,7 cm de circunferencia, la longitud más común era de 14,6 cm y el 78% de los varones tienen penes erectos de 13,3 a 17,1 cm. La misma encuesta revelaba que 13,3 cm era la circunferencia más común, y que en el 78,4% de los casos los varones presentaban una erección de 12,1 a 14 cm[cita requerida]
En otros estudios los resultados confirmaron que el tamaño medio del pene en el mundo es de 14 cm, siendo ésta la media española. La mayor media la tiene Francia, con 16 cm. En Italia la medida media es 15 cm y en Alemania de 14,4 cm. En Estados Unidos el promedio es de 12,9 cm, mientras que en Venezuela es 12,7 cm y en Brasil de 12,4 cm. Las medias más pequeñas se encontraron en India (10,2 cm) y en Corea del Sur (9,6 cm).[1]

Técnica para la medición de la longitud del pene

El pene erecto se mide por encima del tronco del pene, apoyando la regla contra la sínfisis del pubis, lo que permite una medición más precisa. El varón obeso debe empujar el vientre hacia adentro, hasta lograr que la regla apoye contra el hueso pubiano.

El tamaño del pene y el origen étnico

Mientras que se acepta comúnmente que existen diferencias físicas entre los grupos humanos de distinto origen étnico (antes comúnmente llamados razas, actualmente denominados más apropiadamente etnias) por ejemplo, el color de los ojos, la textura del pelo, la forma de la nariz, la altura o el ancho de la cadera), el tema de la variación del tamaño del pene ha sido un tabú porque podría hacerse una lectura que implicara que un grupo étnico específico es "superior" o "inferior" a otro. La cuestión de la correlación entre el tamaño del pene y el origen étnico es por lo tanto muy polémica, y no se ha establecido definitivamente.
El intelectual Franz Fanon cubre este tema en Black Skin, White Mask (‘Piel negra, máscara blanca’, 1952), libro donde se inclina hacia la opinión de que la supuesta correlación positiva entre los penes grandes y la ascendencia africana es un mito. En cambio, un estudio estadístico intitulado Race, Evolution, and Behavior: A Life History Perspective (‘Raza, evolución y comportamiento: Una perspectiva de la historia de la vida’, 1995) defiende la opinión opuesta.
La regla de Allen y la regla de Bergmann proponen que los animales de sangre caliente (incluyendo los mamíferos) en climas más calientes tienden a presentar un cociente superficie-volumen más alto, para ayudar a la disipación del calor.
Las cuestiones culturales implicadas en la relación entre el tamaño del pene y el origen étnico son complejas. Por ejemplo, en la historia estadounidense, los esclavos africanos se percibieron a menudo como animales sexuales, según lo ilustrado por el personaje principal de la novela El hombre invisible, de Ralph Ellison.
Hasta la fecha, no hay pruebas definitivas de que el origen étnico y el tamaño del pene estén relacionados, y todos los estudios correlativos que se han realizado han sido rechazados por la comunidad científica debido a su falta de rigor metodológico o a la ausencia de datos verificables.

El tamaño del pene y la satisfacción sexual de la pareja hombre-mujer

Existe el mito de que un pene más largo es más deseable para satisfacer a la pareja en el coito vaginal. Este mito no es completamente sustentable, debido a que las zonas sensoriales femeninas se hallan en el exterior de la vagina. Al momento del contacto copular, el varón imprime una serie de movimientos estimulantes en los labios sensoriales del clítoris, provocando señales estimulantes a la pareja. Estudios y encuestas han apuntado al hecho de que para la mujer es más estimulante obtener del varón una mejor erección que un pene más largo (es decir, al parecer es más importante el grosor que la longitud).

Estadísticas

Se conocen dos estudios etnográficos donde se han promediado los tamaños de los penes erectos:
Según Info-Pene.com/Tamano-del-pene:
Según SizeSurvey.com/Result:
  • Orientales: 14 cm de longitud promedio.
  • Hispanos (es decir, de origen latinoamericano, también denominados "latinos" en gran parte de las publicaciones de las áreas de salud y de las disciplinas sociales en los Estados Unidos): 15 cm de longitud promedio.
  • Caucásicos: 16,5 cm de longitud promedio.
  • Africanos (y afroamericanos [ciudadanos estadounidenses de origen africano]): 15,5 cm de longitud promedio[3]

Circuncisión


Fig. 1. Pene con anillo apretado de fimosis, que dificulta la retracción del prepucio. Fig. 2. Prepucio retraído bajo anestesia, que produce una constricción o estenosis ("cintura") en el eje del pene. Fig. 4. Pene con el prepucio sobre el glande. La apertura del prepucio es ahora normal, y lo suficientemente amplia como para que el prepucio se pueda retraer fácilmente.
Artículo principal: Circuncisión
La circuncisión es el procedimiento por medio del cual se corta el prepucio (la piel que recubre el pene), dejando el glande al descubierto, sin protección. En algunos países esta costumbre estuvo muy consolidada hasta la década de 1980 por diversas razones, sobre todo religiosas y sanitarias. Se realiza mediante cirugía irreversible en adultos, para curar la fimosis (la imposibilidad total de deslizar el prepucio para descubrir el glande durante la erección, lo cual genera una erección dolorosa) o la parafimosis (la imposibilidad parcial).
Pocos meses después de realizar la circuncisión, la superficie del glande se queratiniza (se endurece y desensibiliza), debido al roce continuo con la ropa y con las piernas, de modo tal que, en condiciones higiénicas, realizar la circuncisión no supone riesgo alguno para la salud de los tejidos del pene. La diferencia entre la superficie del glande de un varón circuncidado y el de uno que no lo está es similar a la diferencia entre la mucosa bucal y el tejido de los labios (este último, recubierto de una proteína de función similar a la de la queratina).

La circuncisión a lo largo de la historia


Representación egipcia de una circuncisión a un adulto, pintura en las tumbas de Ankhmahor, Saqqara (Saqqarah), Egipto. Es la ilustración más antigua sobre la circunsición.
Para referirse a la circuncisión ritual judía, véase Brit Milá.
En el Tanaj de los judíos, también llamado Antiguo Testamento por los cristianos, Dios ordena que todo niño sea circuncidado a los ocho días de vida. Las comunidades judías más ortodoxas de la actualidad continúan practicando esa costumbre atávica.
En la Alemania nazi en algunas oportunidades era común que la policía obligara a los alemanes varones a exponer en público sus genitales para demostrar que no eran judíos y evitar la detención, dándose el caso de gente detenida debido a que se les había practicado una circuncisión por fimosis y no por razones religiosas y culturales.
En los Estados Unidos la circuncisión se sigue realizando sistemáticamente (también en los bebés), debido a un erróneo concepto de higiene: en el siglo XIX médicos de mentalidad puritana habían puesto de moda la idea de que el esmegma podía producir infecciones. [cita requerida] Según indicaban algunos estudios el esmegma podía contener sustancias cancerígenas, pero otros más recientes parece que refutan esta posibilidad.[4]
A partir de una premisa cierta (que con la circuncisión el glande pierde sensibilidad) los médicos victorianos habían deducido dos conceptos erróneos: que los estadounidenses tendrían menor tendencia a la práctica de las relaciones sexuales, y que eso automáticamente los volvería más religiosos y trabajadores [cita requerida].
Desde los años 1980 en ese país se está luchando —mediante campañas de educación para padres— contra el flagelo de la circuncisión compulsiva de bebés.

Enfermedades y disfunciones

  • Criptorquidia: Se trata de una enfermedad que se caracteriza por el fallo en el descenso de los testículos desde la cavidad abdominal. Durante el proceso del desarrollo fetal, los testículos están dentro de dicha cavidad, pero gracias al desarrollo descienden al escroto. La criptorquidia se remedia con cirugía.
  • Cáncer de pene: Enfermedad neoplásica caracterizada por la multiplicación anormal de células en el pene. El esmegma puede ser un factor desencadenante en este tipo de patologías, aunque su relación con ésta aún no se encuentra claramente definida. Generalmente se manifiesta con lesiones o ulceraciones en el pene, así como bultos o tumoraciones que no necesariamente llegan a ser malignas.
  • Balanitis: inflamación del glande. Cuando también se afecta el prepucio, se denomina balanopostitis. La inflamación se puede deber a una infección de tipo bacteriano, micótico o viral, pero también podría deberse al uso de jabones inadecuados (irritantes). También son factores causantes la falta de aireación e higiene, que pueden hacer que el esmegma produzca inflamación y edema.[5]
    Algunos estudios indican que la balanitis es más frecuente en varones sin circuncidar.[6] [7] [8] [9] [10]
  • Fimosis y parafimosis: El prepucio es un pequeño trozo de piel retráctil cuya función es proteger el glande. Cuando el prepucio no se puede empujar hacia abajo para descubrir el glande, se produce fimosis (ahorcamiento del pene, que también puede ser parcial: parafimosis) y puede llegar a infectar el pene o provocar, por lo menos, una erección dolorosa. El remedio es la cirugía (extirpar el prepucio, es decir, la circuncisión).
  • Disfunción eréctil: Esta puede tener un origen psicológico o fisiológico, siendo la primera la que mayormente ocurre: las preocupaciones, el estrés, alguna anomalía psicológica y, sobre todo, muchas de las ideas erróneas acerca del rol de género del hombre en las relaciones de pareja, son las principales causas de este trastorno de la sexualidad, que por consiguiente puede ser tratado sin mayor problema por un psicólogo en terapia. La segunda causa más frecuente es la fisiológica: la disfunción eréctil puede deberse a cambios fisiológicos originados por la edad, la baja presión arterial u otras causas y requiere atención médica especializada (véase también lo relativo a los trastornos en la erección durante el sueño en Clasificación internacional de los trastornos del sueño#Parasomnias).

El pene de otros animales

Como regla general, el tamaño del pene de un animal es proporcional al del cuerpo del mismo; sin embargo, esto no es aplicable en todos los casos, ya que el tamaño del pene varía mucho entre las especies, incluso entre aquellas muy relacionadas. Por ejemplo, el pene erecto de un gorila adulto es de unos 4 cm (1.6 pulgadas), mientras que el del chimpancé, cuyo tamaño corporal es significativamente menor, mide aproximadamente el doble que el del gorila. El chimpancé común (Pan troglodytes) tiene el tercer pene más grande entre los grandes simios (en comparación, el pene humano es más grande que el del chimpancé común, tanto en términos absolutos como proporcionalmente al tamaño corporal).
Con alrededor de 2 m (más de 6.5 pies), el pene de la ballena azul es el más grande de todo el reino animal, pero proporcionalmente a la masa corporal, el percebe (pequeño invertebrado marino) tiene el miembro viril más largo: unas veinte veces la longitud total del animal, debido a que está anclado a la roca el pene tiene que poder llegar lo más lejos posible para copular con los percebes vecinos. Los gorilas poseen penes relativamente pequeños, aunque el pene de menor tamaño de todos los vertebrados es el de la musaraña, que mide unos 5 mm (0.2 pulgadas).
Entre las aves, sólo las pertenecientes al superorden palaeognathae (tinamúes, avestruces, casuarios, etc.) y a la familia anátidos (patos, gansos, cisnes, etc.) poseen pene, y la estructura del mismo es diferente a la del pene de los mamíferos. El pato de laguna argentino (Oxyura vittata) tiene el pene más largo entre los vertebrados proporcionalmente a la masa corporal. Su miembro viril está enrollado en estado fláccido. En estado erecto, es común que su pene mida la mitad de la longitud del cuerpo, es decir, unos 20 cm (7.9 pulgadas), aproximadamente; no obstante, se documentó el caso de un espécimen con un pene de 42.5 cm (16.75 pulgadas). Se cree que estos tamaños tan importantes pueden tener relación con la competencia existente entre estas aves promiscuas.[cita requerida]
La mayor parte de los marsupiales, excepto las dos especies más grandes de canguros, tienen el pene bifurcado, separado en dos columnas, y por eso termina en dos puntas. Los machos del orden de los reptiles squamata (que incluye lagartos y serpientes) se caracterizan por tener hemipenes, es decir, su aparato reproductor consta de dos penes.
El delfín tiene control prensil sobre su pene y lo puede usar como un apéndice sensorial con el cual sondea el fondo del mar.
La estructura homóloga del pene en los insectos macho es conocida como aedeagus.
La Faloteca Islandesa, en Húsavík, Islandia (http://www.phallus.is/), se dedica a coleccionar penes de especies tanto terrestres como marinas que viven en ese país, aunque también incluye los de otras especies no islandesas. El islandés Sigurdur Hjartarson fue, durante muchos años, profesor de historia en un instituto de Reykjavík, la ciudad capital, y en 1974, a los 63 años, abrió un museo en el centro de la ciudad donde colecciona falos de todas las especies de la fauna islandesa. Ahora, a los 96, vive jubilado y ha logrado reunir 151 penes de 42 especies distintas, además de un centenar de obras artísticas y piezas utilitarias relacionadas. "Me sigue faltando el del ser humano, pero hace ya tiempo que tengo un voluntario donante." Se refiere a Páll Aranson, quien tiene ya 92 años y, desafortunadamente para Hjartarson, se empeña en seguir viviendo.

Aspectos culturales

La imagen del pene ha sido utilizada por muchas culturas como símbolo de fertilidad (falismo), y tanto su poder sexual como su fertilidad han dado origen a toda una serie de estudios y consideraciones por parte de multitud de disciplinas tanto teóricas como prácticas, tanto científicas como artísticas (psicología, psicoanálisis, antropología, pintura, filosofía, etc.) acerca de las implicaciones culturales del ahora denominado falocentrismo (véase culturas falocéntricas).
Un ejemplo de veneración al pene es el Kanamara Matsuri, un festival sintoísta en honor a la fertilidad celebrado anualmente cada primavera en Kawasaki (Japón).